EPÍLOGO
TYRION
16 años después
Tyrion
se encontraba leyendo de nuevo el libro sobre dragones y la dinastía Targaryen
que tanto le encantaba cuando era más niño y que había conseguido que no cayera
en la hoguera. Soñaba en tiempos pasados
con montar a Balerion o Meraxes, o incluso a los enanos dragones que habían
antes de extinguirse, y recorrer todo Poniente. <<Eso es un sueño, Tyrion>>; <<los dragones dejaron
de existir hace más de 100 años>> <<los sueños, sueños son>>.
Pero Tyrion sabía que eso jamás pasaría. Él sólo era el hijo enano y monstruoso
de Lord Tywin Lannister, Señor de Roca Casterly y el hermano de la hermosa
Reina de Poniente, Cersei Lannister y del Guardia Real, Jaime Lannister.
Leyó
varias páginas hasta llegar dónde faltaban las últimas, que estaban rasgadas. <<¿Qué habría en esas páginas>>;
<<son las del reinado del Rey Loco>>; <<¿quién habrá rasgado
estás páginas y por qué?>>.
Saltó
de la silla en la que estaba sentado y fue hacía la pequeña escalera que le
hacía llegar a todas las estanterías de la biblioteca. Empezó a subir los
escalones y cuando llegó arriba del todo miró hacía abajo. Le encantaba mirar
desde lo alto de la escalera y por un instante sentirse grande y mirar de las
alturas, poder mirar todo desde lo alto y no tener que levantar su pequeño
cuello para mirar hacía arriba. Dejó el libro en su sitio cuando oyó la puerta
abrirse, y miró como entraba el anciano maestre.
-
Tyrion, vuestro
padre desea hablar con vos.
El
enano miró al maestre un instante y cómo este tenía que levantar la cabeza para
verlo. Sonrío un instante sintiéndose como un hombre normal. <<Así debería haber sido y no lo que
soy>>.
-
¿Qué desea mi
buen amado padre? – dijo con voz dulce Tyrion, tapando cualquier tipo de mal
intención-.
-
Sólo me ha dicho
que desea hablar con vos. Seguramente querrá daros un regalo por vuestro día
del nombre. Felicidades, joven Tyrion – dijo el hombre haciendo una pequeña
reverencia con la cabeza -. Bajad enseguida e id presto a verlo.
-
Sí, ahora bajo –
respondió el joven y empezó a descender, cuando recordó algo y volvió a mirar
al maestre -. Sabéis que he aprendido una nueva forma de bajar las escaleras.
¿Queréis que os lo enseñe?
-
Tyrion, bajad
ahora mismo y no juguéis. Ya tenéis dieciséis días del nombre y sois un
Lannister. Comportaos.
-
De acuerdo
maestre – respondió él dando de nuevo la espalda al hombre, el cuál no vio la
sonrisa que hizo Tyrion, <<ya
veremos>> -. Soy un Lannister, y los Lannister…
En
ese instante puso los pies a los lados de la escalera y se dejo caer con las
manos agarrando los soportes de esta a gran velocidad y soltando un grito de
alegría, mientras el maestre soltó un chillido de pánico. Llegó al suelo
sonriendo y se limpio el jubón mirando la cara horrorizada del otro hombre.
-
¡Joven Tyrion! Sí
vuestro padre os viera, montaría en cólera. Podría haberos pasado algo.
-
Pero no ha pasado
nada, maestre. Además no creo que a mi padre le hubiera importado mucho
quedarse con un hijo menos.
-
¡Tyrion! No
digáis eso. Vuestro padre y vuestros hermanos se preocuparían y llorarían si os
pasará algo. Sois su hijo y hermano y un Lannister.
-
Sí. Mi hermano
puede que se apenará. Mi padre y mi hermana…ains – suspiró riendo -, ellos lo
sentirían tanto como cuando tienen que ir al retrete, pero al vaciarse se
olvidarían por completo de mi.
-
¡Tyrion! No
podéis hablar así de vuestro padre y vuestra hermana. Son el Señor de Roca
Casterly y la Reina
de Poniente. Merecen vuestro respeto. Ellos os han cuidado después…después…
-
Después de que
matará a mi madre al nacer, lo sé – se puso serio Tyrion, <<¿ella me hubiera querido?>> -. Sí, ellos no paran de
recordarme con su “cariño” ese momento. Y nacer con un ojo de diferente color,
las piernas torcidas y la altura de los perros de la perrera les ha ayudado a
amarme más. Si hubiera nacido como Jaime las cosas hubieran sido muy diferentes
– hizo un chascarrillo con su boca y una gañota horrenda se vislumbro en su
rostro – Sí, mi familia y el resto del mundo aman a Tyrion Lannister – se dio
la vuelta y se dirigió a los aposentos de su padre anadeando -.
<<Pero Jaime si te quiere y nunca
te ha fallado. Además te dijo la verdad sobre ella…>>; <<ella
tampoco me quiso, sólo era un cliente más de ella; una prueba más del poder de
Tywin Lannister>>; <<era mi esposa, pero me mintió>>;
<<pero aún pienso en ella y en lo bien que me trataba>>;
<<Tysha>>.
Llegó
a los aposentos de su padre y entró sin tocar a la puerta. Lord Tywin Lannister
estaba sentado en su despacho leyendo los mensajes que habrían traído los
cuervos. <<Puede que haya llegado
algo de Jaime felicitándome>>. Vio como su padre levantó la vista y
lo miraba con sus ojos verdes fijamente sin ningún tipo de sentimiento y con el
rostro serio, como si mirase a un ladrón.
-
Tyrion, no te he
oído tocar la puerta.
-
Mmm…, no he
tocado. El maestre me dijo que viniera a veros enseguida y creí que no haría
falta… - empezó a decir Tyrion hasta que su padre levantó la mano -.
-
Sí, sí… de
acuerdo. Hoy es tu decimosexto día del nombre y como padre tuyo debo darte un
regalo.
-
Sí. Pero los
otros años no lo has hecho.
-
Pero creo que con
este regalo aprenderás ciertas cosas…
-
¿Y qué es? –
interrumpió Tyrion ladeando su cabeza y mirando con una sonrisa a su padre, <<y sí por fin me permite conocer el
mundo o incluso me muestra que siente algo hacia mi>> -. ¿Me dejarás
viajar por Poniente y más allá como el tío Gerion? ¿O me pondrás un maestro
para saber luchar como el tío Tygett? ¿O me regalarás un caballo nuevo? ¿O una
moza de las tabernas para que pase un rato? No, no…espera. Me regalarás Roca
Casterly y tú te irás a un septo – seguía riendo Tyrion mientras el rostro de
su padre se iba poniendo más taciturno y fruncía el ceño -. No, no me lo
digas…¡Podré ir a Desembarco del Rey como bufón de Cersei! Se me dan…
-
¡TYRION! –
levantó la voz su padre y lo miró fijamente con el rostro enrojecido -. Déjate tus
payasadas para alguien que tenga el tiempo suficiente para aguantarlas. No vas
a viajar a ningún sitio como tu tío Gerion.
-
Pero podría ir a
buscarlo y traer ambos Rugido, y conocer el mundo, las mujeres…
-
¡NO! Tu tío está
muerte y crees que permitiría que deshonrarás más a la Casa Lannister como ya lo has
hecho con las putas, el vino, el juego y tus perversiones. Ya tuve suficiente
con que te casarás con una de ellas.
-
Tysha, se llamaba
Tysha y yo no sabía que era puta – respondió el joven con la cara seria, <<ni siquiera sabe su nombre>>-.
-
Cómo se llamará
ya da igual. El asunto fue solucionado y no manchaste mucho nuestro nombre.
-
Sí solucionarlo
es que permitieras a todo tu ejército violarla a cambio de una moneda de plata,
lo solucionaste muy bien, padre – dijo la última palabra como si escupiera -.
-
¿Y qué querías
que hiciera? ¿Qué permitiera que una puta fuera miembro de los Lannister?
Además sólo hizo lo que solía hacer antes.
-
Sí, pero… -
intentó volver a responder Tyrion-.
-
Pero nada. No
tengo tiempo para conversar cosas ya hechas. Tú regalo no será ni un viaje, ni
putas, ni caballos, ni maestre de armas. No creo ni que puedas coger una
espada. Y ni mucho menos voy a permitir que vayas a Desembarco del Rey para que
hagas payasadas avergonzando a tus hermanos y a toda nuestra casa. ¿Qué crees
que pensaría toda la corte si te viera haciendo el mono? No, no, eso nunca.
-
Pero yo quiero ir
a ver a Jaime.
-
Jaime es un
Guardia Real y no tiene tiempo para cuidar de ti. Él debe cuidar al Rey Robert
y a tu hermana.
-
A mi hermana ya
la cuida bien, incluso más de lo que debería – dijo Tyrion con una sonrisa
sarcástica recordando los rumores que circulaban, <<lo siento Jaime>> -. Entonces, si no es nada de lo
que deseo. ¿Cuál es mi regalo?
-
Irás a buscar a
los limpiadores de las cañerías de Roca Casterly y le pedirás sus instrumentos
y limpiarás todas las cañerías hasta que salga oro de ellas.
-
Pero si las
cañerías ya son de oro gracias a ti y lo que …
-
¡TYRION! Irás y
limpiarás las cañerías sin rechistar.
-
¿Por qué? ¿Por
qué yo? – preguntó sin entender porque su padre era así con él - Soy tu hijo.
Un Lannister. Un león de Roca Casterly. Eso sería más vergonzoso que hacer el
payaso en la Corte.
¿Por qué no me tratas como a Cersei y Jaime? - <<por qué no me puedes querer como a mis hermanos?>>;
<<¿Por qué soy enano?>>
-
¿Por qué? Y aún te
lo preguntas. Tú…- Tywin se levantó de la mesa y acercó su cara llena de rabia
al rostro de su hijp -. Tú mataste a tu madre.
-
Sí, murió al
tenerme. Pero seguro que ella habría querido que sintieras algo de amor a
vuestro hijo pequeño, aunque fuera como yo – vio como el rostro de su padre
dudaba un instante, -. Soy tu hijo.
-
Mi hijo… –
respondió apretando los dientes su padre -. Tú no puedes ser mi hijo, tú nunca
serás un auténtico Lannister.
-
Entonces ¿qué
soy? ¿quién es mi padre? ¿o madre tuvo…?
-
¡CÁLLATE! Ni se
te ocurra hablar de tu madre de esa forma. Estoy cansado de ti y tengo cosas
que hacer más importantes. Así que sal y limpia toda la mierda de las cañerías
de toda Roca Casterly porque si no lo haces, olvidaré que llevas mi apellido y
te castigaré como si fueras un vil ladrón. Ahora, levántate y sal de aquí – y
Lord Tywin Lannister se dio la vuelta y se dirigió a la ventana.
Tyrion
miró a la espalda de su padre con tristeza, pero ya había recibido tratos
iguales o peores de parte de su padre y su hermana. <<Si no me quiere, es su problema>>; <<soy un
Lannister y él no puede hacer nada>>; <<no necesito su amor>>.
Saltó de la silla y se dirigió a la
puerta pero antes de salir, se giró recordando algo.
-
¿Cuál es la
lección que debo aprender limpiando la mierda de toda Roca Casterly?
-
Humildad.
Humildad y cumplir las ordenes que se te den, sean las que sean.
-
¿Humildad? –
sonrió Tyrion, <<¿la misma que
tienes tú, padre?>> -
El
joven abrió la puerta, <<limpiaré
las cañerías de Roca Casterly, hasta puede que encuentre el oro que cagas cada
día y haga una fortuna que luego me gastaré en todas las putas de Lannisport,
para que sepan bien quién es el hijo de Tywin Lannister y…>>.
-
Un Lannister
siempre paga sus deudas, padre. Siempre – susurró y salió de allí-.
PD: Esto en principio es el final de la historia, pero hay gente que me ha pedido que la continue y no sé la verdad si continuarla. Si os gusta lo que leéis y queréis que haga mas capítulos ya me diréis algo, sino cambiaré de historia o me tomaré un descanso o dejaré de destrozar al bien amado George Corre Como EL Viento Martin. Que paséis buena tarde.