Hola, este es un fic sobre un personaje secundario que era para un Reto. He elegido a Domeric Bolton porque es un personaje poco conocido pero que interactua con dos bastante importantes: Roose y Ramsay Bolton. Espero que os guste.
DOMERIC BOLTON
297
AL
Los
cascos del caballo pisaban bajo la hierba y las hojas del camino crujían a
través del bosque. El joven tenía cabello negro, de ojos azul claro pálido y
piel blanca como la nieve, pero no tanto como la de su padre.
<<Padre>>; << padre me
ha dicho que no viniera, pero si es mi hermano, debo conocerlo>>.
Hacía
poco, al regresar a Fuerte Terror después de servir como escudero a Lord
Redfort en el Valle de Arryn, había oído a las sirvientas cuchichear sobre un
bastardo que había tenido su padre hace bastante tiempo y que parecía que traía
problemas. Inmediatamente fue a hablar con su padre, Lord Roose Bolton. Éste le
dijo que era cierto, pero que no debía preocuparse por un simple bastardo que
había sido fruto de una “Primera Noche” y que no vería jamás. El joven le
respondió que quería conocer a ese hermano aunque fuera un bastardo, porque
también tenía sangre Bolton y, aunque no lo dijo, siempre había querido un
hermano. En el Valle había estado con los hijos de Lord Redfort que habían sido
como sus hermanos, pero no eran su sangre. No eran norteños. Preguntó a su
padre dónde se encontraba.
Su
padre le respondió susurrando que no debía ir, que podría encontrarse con
bandidos o que las cosas no son tan fáciles, que a veces la sangre no era igual
para todos y podría no ser lo que Domeric esperase. A pesar de los intentos de
su padre, el joven le repitió manteniéndose tranquilo que iría, que era su
hermano, que éste era un Bolton también a pesar de ser un bastardo y que quería
ayudarlo si tenía alguna necesidad. Roose le dijo dónde se encontraba ese
hermano y se dio la vuelta.
<<Ramsay tiene todo lo que
necesita. Tiene un tutor que le enseña y le entretiene con cosas y caza. Además
lo que él desea no se lo puedes dar tú…>>, dijo su padre en tono bajo y Domeric se fue sin
escuchar bien la última palabra que decía su padre.
Salió
a la mañana siguiente oyendo gritos cómo de mujeres, pero el castellano le
respondió que se estaba desollando a unas prostitutas que habían hablado de más
y habían creado problemas la noche anterior.
Ahora
se encontraba cerca del lugar dónde se encontraría su hermano, vistiendo su
jubón negro con el hombre desollado de la Casa Bolton. Llevaba consigo un
libro de historia sobre la
Conquista de Aegon el Conquistador y sus hermanas, su libro
de historia favorito y que esperaba que le gustase a su hermano.
Aceleró
un poco su montura para no llegar muy tarde porque luego debía volver de nuevo
a Fuerte Terror. Llegó a un pequeño molino que parecía que ya no funcionaba y
que estaba a punto de derruirse. Se fue acercando y vio que había cerdos y
gallinas. Bajó de su caballo y se acercó al molino y a la puerta de madera
podrida. Tocó a la puerta y esperó.
Entonces
se abrió la puerta con dificultad y vio a un chico un poco más bajo que él que
lo miraba con unos ojos azul claro pálido, típico de la
Casa Bolton , pero era feo de apariencia
carnosa, con grandes labios en forma de gusanos y cabello largo. Le sonreía
como si hubiera estado esperándolo.
-
¿Tú debes ser mi
hermano Domeric, no? – preguntó éste, sonriendo más al ver la sorpresa en
Domeric –.
-
Sí. ¿Cómo sabéis quien
soy? ¿Tú eres Ramsay?
-
Por tú…vuestro
jubón. Perdonadme por haberos tratado de tú – agachó la cabeza –. Sólo soy un
simple bastardo que se toma atribuciones con su medio hermano.
-
No, no. Tranquilo
Ramsay, te entiendo, puedes tutearme – respondió Domeric, <<parece amable>>–.
-
Bueno, bueno –
volvió a sonreír Ramsay –. Entra, entra, estoy haciendo la comida con Hediondo
y no puedo dejar en la puerta al futuro Señor de Fuerte Terror – soltó una
carcajada –. Si quieres, puedes comer
con nosotros – se hizo a un lado para dejarlo pasar –.
-
Gracias – sonrió
Domeric, <<no sé por qué padre no
quería que viniera>> –. Será un honor comer contigo, Ramsay.
Entró
en el molino. Era pequeño, con las cosas amontonadas y con mucho polvo.
-
Disculpa cómo
está todo, no hemos tenido tiempo para poder arreglarlo – dijo el de carnosos
labios –.
Domeric
siguió a su hermano hacía la cocina, dónde había una mesa con dos cubiertos
puestos y, en una esquina, un hombre con ropas andrajosas estaba remenando una
olla.
-
¡Hediondo! Deja
la olla y ven a saludar a mi hermano Domeric.
Hediondo
se dio la vuelta y se acercó a los otros dos. Domeric empezó a notar un gran
hedor, <<ahora entiendo que se
llame Hediondo>>, pero sonrió.
-
Mi señor – dijo
el hombre haciendo una reverencia y con una sonrisa –. Es un honor que alguien
de la Casa Bolton
venga a visitarnos. ¿Cómo se encuentra Lord Roose?
-
Bien, mi padre se
encuentra bien. ¿Vos sois el tutor de Ramsay?
-
Sí, soy yo. Le he
educado en la destreza marcial y me he ocupado de él desde que tenía doce años.
-
Sí, Hediondo es
el mejor tutor que podría haber tenido para ser un bastardo. Pero, dejemos de
charlar. Hediondo, ¿ya está la comida hecha?
-
Sí, sí. Tengo una
sopa de rábanos y col muy buena. Espere mi señor, ahora le pongo un cubierto y
el mejor plato que tenemos – y fue hacia una estantería –.
-
Ramsay, ¿tu madre
no está aquí?
-
No – agachó la
cabeza pero su hermano vio tristeza en su cara
–. Ella murió hace tiempo. Hediondo es mi única familia… y ahora tú.
Pero olvidemos los malos momentos – sonrió -. Hediondo ya ha puesto tu
cubierto. Siéntate. Yo te daré el plato.
Domeric
se sentó en una silla con polvo y Ramsay cogió el plato y fue hacía la olla. << Ha tenido una vida muy difícil y
vive en este molino que un día de estos caerá. No debería estar aquí. También
es un Bolton, pero madre jamás permitiría que viviera en Fuerte Terror. Sería
una humillación para ella. Pero quiero ayudar a Ramsay>>.
Ramsay
le puso de nuevo el plato lleno de sopa y fue a llenar su cuenco y el de
Hediondo. Luego de ponerlos, éstos se sentaron.
-
Come, hermano. La
sopa de Hediondo es la mejor de los Siete Reinos.
-
Sí, sí – dijo
Domeric y se puso una cucharada en la boca, <<está
dulce>> –. Está muy buena. Muy dulce.
-
Sí, es el toque
especial de Hediondo – respondió Ramsay tomando una cucharada –.
-
Pues realmente
está buena – volvió a tomar otra cucharada –. Ramsay, yo estoy aquí por…
-
Porque querías
conocer al bastardo de tu padre, que siempre será un Nieve. Por lástima hacia
el pobre bastardo… - dijo Ramsay, pero agachó la cabeza –. Perdona, Domeric. Lo
he dicho sin pensar. Pero crecer cómo un bastardo, sin padre y con una madre
que no podía con el cuidado del molino y de mi. He sido muy cruel contigo, tú
has venido a verme, cuando no tenías ninguna obligación por la que venir.
-
Ramsay…he venido
porque quiero conocerte y que mantengamos una relación de hermanos, seas
bastardo o no. Siempre he deseado tener un hermano y ahora lo tengo – sonrió
Domeric –.
-
Gracias…hermano –
volvió a levantar la cabeza Ramsay y sonrió con sus labios de gusano –. ¿Puedo
llamarte así?
-
Claro Ramsay - <<parece muy bueno y no está enfadado
por ser un bastardo. Podría hablar con padre para que le ayude más o le busque
un sitio mejor que este>> –.
Continuaron
comiendo hasta finalizar los tres. Entonces Domeric dijo que debía irse a
Fuerte Terror pero que volvería a visitarlo. Le dio su libro favorito de
historia de Poniente, que Ramsay cogió con alegría y gozo y los hermanos se despidieron
con un fuerte abrazo.
Mientras
iba volviendo del molino, repentinamente recordó la última palabra que había
dicho su padre:
<<vivo>>
-
No puede ser –
dijo el joven Bolton en voz alta –. Padre se equivoca. Ramsay es un buen chico,
no lo veo capaz de hacerme daño. Ha sido muy amable conmigo, si quisiese
hacerme daño, me lo habría hecho. No, padre se equivoca.
Siguió
cabalgando al galope, mientras empezaba a sentir un débil dolor en su estómago.
FIN