viernes, 22 de mayo de 2015

Capítulo 8: CERSEI


DISCLAIMER: Todo personaje pertenece a George R.R. Martin, yo no gano nada (no como hace HBO), sólo escribir sobre sus adorados personajes.
Bueno, he vuelto después de mi meditación (que me había jubilado de escribir), pero me he animado leyendo los de Catelyn, así que me ha dado por volver.
He decidido continuar con la Saga de The Lannisters y haré algunos capítulos más.
Tener en cuenta: Cersei tiene 10 y ya tenía mala leche. La parte del medio es cómo en Festín de Cuervos dónde Cersei sueña con este día, pero añadiendo pensamientos de Cersei niña y quitando los pensamientos de la Cersei mayor.
No sé si os gustará el fic, pero no llega al nivel malo de HBO, eso si es ....


------------------------------------------------------------------------------------------------------------

CERSEI

Cersei se puso la capa marrón de lana basta que había cogido de una de las doncellas mientras nadie la vigilaba, salió con cuidado de su cuarto y fue bajando los escalones haciendo el menor ruido posible y poniéndose la capucha para que no la reconocieran. Fue escondiéndose de todos los guardias para que no la vieran.
Abrió con cuidado la puerta del castillo, evitando despertar al hombre que debía vigilarla toda la noche. <<Padre debería matarte por quedarte dormido en tu deber. Pero hoy me ha servido de ayuda>>. Salió y vio en una de las esquinas, medias escondidas detrás de un árbol a sus acompañantes o medio amigas: Melara Hetherspoon y Jeyne Farman también con capas marrones y con las capuchas puestas. Se acercó a ellas:
-       -   Vamos, chicas.
-       -  Cersei, ¿crees que hacemos bien de ir? –le dijo Jeyne asustada -.  Dicen que es una bruja malvada y Melara dice que ha oído decir que ha maldecido a un hombre, que invoca demonios y…
-     -   Jeyne… –dijo Cersei aparentando seguridad porque no podía echarse atrás, <<Soy la hija de Tywin Lannister. El león no tiene miedo>> - vamos a ir a que nos lea el futuro esa bruja y si no lo hace le diré a mi padre que la ahorque. Quiero que me diga que me voy a casar con el príncipe Rhaegar. Y Melara quiere también ir a que se lo lean –miró a Melara-.
-      -  Sí, Jeyne –dijo Melara, y sonrió tontamente-. Yo quiero que me diga que me voy a casar con Jaime y voy a tener hijos suyos que serán los futuros señores de Roca Casterly.

Cersei puso unos instantes los ojos en blanco. <<En tus sueños>>.

-    -  Vamos chicas, que aún tenemos que encontrar la carpa de la bruja –sentenció Cersei y empezó a andar hacía los terrenos del torneo que se celebraba en Lannisport y al que habían ido casi todas las casas de Poniente y el rey Aerys II Targaryen y, en el que su padre iba a concertar su matrimonio con el Príncipe Rhaegar-.

    Empezaron a marchar a través de los terrenos del Torneo. Era difícil ver de quienes eran las carpas porque sólo había las luces de las antorchas. Cersei y Melara iban parándose cada poco esperando a la gorda Jeyne, como la llamaba Cersei, y le hacían bromas para que no estuviera nerviosa y, acabaron recorriendo todas las carpas y terrenos intentando pasar desapercibidas entre criados y caballeros; cuchicheando risueñas, tan emocionadas como asustadas por lo que le iban a preguntar a la bruja.

<<Por fin podré saber realmente si voy a ser la princesa de Rhaegar y la futura reina de Poniente>>.
Al final llegaron las niñas jadeantes a una carpa vieja y sucia, dónde había un letrero con palabras en un extraño idioma y otras en ponienti dónde ponía “bruja”. <<Por fin hemos llegado. Hoy sabré mi futuro>>. Un temblor movió involuntariamente el cuerpo de Cersei. << ¿Qué me pasa? No puede ser miedo. Soy Cersei Lannister y los Lannister no tenemos miedo a nada, más bien nos lo tienen>>. Las tres se pararon enfrente de la cortina de la carpa, arrebujándose en las capas y con las antorchas casi consumidas.
-       -  Cersei, ¿qué hacemos? – preguntó Melara-

-  Cersei se quedó en silencio unos instantes.

-      -   Cersei, dinos. ¿Qué hacemos? ¿Quién entra primero? – urgió Jeyne.
-     -    Cersei, ¿tienes miedo? – le preguntó Melara sonriendo..
-   - Yo no tengo miedo a nada. Soy una Lannister de Roca Casterly. – respondió ésta mirando enfadada a la chica mayor-. Y vamos a entrar las tres juntas.
    Estuvieron unos instantes en silencio sin que ninguna de ellas se moviese ni dijese algo. Sólo se miraban entre ellas.

<<Mierda. Están esperando a que yo entre primero. No puedo echarme atrás. Si lo hago, seguro que la idiota de Melara se lo dice a todos. ¡Incluso a Jaime! No puedo quedar como una cobarde ante ellas. Debo demostrar la valentía, serenidad, fuerza y control que todo señor debe mostrar ante sus súbditos e inferiores. Vamos, Cersei, tu futuro perfecto está detrás de esta carpa andrajosa. Sólo es una vieja carpa y una vieja bruja. Si no le tuviste miedo a los leones, a esto menos>>.

La hija de Lord Tywin empezó a andar, levantando la cabeza y poniendo esa mirada imperturbable que intentaba ser como la de su padre. Cogió la cortina y la levantó entrando seguidamente con Melara detrás y Jeyne, aterrorizada, detrás de ellas intentando esconderse. <<Es una cobarde. Los cobardes nunca son algo. Sólo cobardes>>.

La niña rubia Lannister de diez años miró alrededor de la carpa. Todo parecía viejo, sucio y roto, como si llevará cientos de años allí. Había un pequeño brasero de hierro con forma de basilisco, pero la luz que proyectaba hacía que las paredes de la carpa fueran más horripilantes, frías, muertas.

Pero lo peor de todo era la mezcla de olores que había: canela, nuez moscada, pimienta roja, negra y blanca; leche de almendras, cebolla, clavo, citronela, cotizado azafrán y otras especias aún más escasas. Pero había una olor que sobresalía por encima de todas y era la misma olor que había sentido no hace mucho, cuando estaba velando con su padre y su mellizo el cuerpo inmóvil y muerto de su madre, a causa del monstruo odioso del gnomo como Cersei lo denominaba. <<Muerte. Huele a muerte>>.

Vio a la bruja durmiendo plácidamente y la rabia se apodero de la Lannister. <<¿Cómo puede estar durmiendo aquí, con esta olor y toda esta porquería? Debería de habernos notado, eso es lo que hacen las brujas. Si esta Maggy la Rana no es una bruja, haré que mi padre la mate>>.

Cersei llena de fuerzas, se quitó la capa y dio una  patada al jergón de la bruja.

-       Despierta –dijo-. Queremos que nos leas el futuro.

Cuando Maggy la Rana abrió los ojos, Jeyne Farman lanzó un grito de miedo y huyó de la carpa hacia la noche. << Jeyne, además de gorda, tímida e idiota, cobarde. No nos haces falta>>. Al mirar Cersei a la bruja, un temblor la sacudió de la cabeza a los pies.

La anciana tenía los ojos amarillos, con unas costras repugnantes. << Es más horrenda de lo que yo pensaba. ¿Cómo pudo ser hermosa? >>. En Lannisport se comentaba que, cuando su esposo volvió del este con ella, junto con un cargamento de especias, era joven y hermosa, pero los años y la maldad habían dejado sus marcas. Era baja, achaparrada, llena de verrugas, en especial una al lado izquierdo de su cara, justo encima del labio con pelos y con una papada verdosa. Había perdido todos los dientes, y las tetas le colgaban hasta las rodillas. Al acercarse a ella se percibía el olor de la enfermedad, y cuando habló, su aliento era extraño, fuerte, repulsivo.

-      -   Largo de aquí –les dijo a las niñas con una voz que era como un graznido.
-    -  Hemos venido a que nos leas el futuro –le replicó la pequeña Cersei, con la cabeza alta y mirándola a los ojos con asco.
-      - Largo de aquí –graznó por segunda vez la anciana.

Cersei iba a responderle que quién era ella para mandarla irse de allí, pero Melara se adelantó y dijo:

-   - Nos han dicho que puedes ver el mañana –dijo Melara-. Solo queremos saber con qué hombres vamos a casarnos.
-     -    Largo de aquí –graznó Maggy por tercera vez.

La niña de los bucles dorados se llevó las manos a las caderas, perdiendo ya la paciencia. <<Maldita bruja. ¿Quién se cree que es? >>.

-       -  Léenos el futuro o se lo diré a mi señor padre y te hará azotar por tu insolencia…o algo peor –ladeó la cabeza y sonrió con suficiencia-.
-       -  Por favor – rogó Melara-. Léenos el futuro y nos marcharemos-.
-      -  Aquí hay alguien que no tiene futuro –murmuró Maggy con su espantosa voz ronca. Se puso la túnica y les hizo  una seña para que se acercaran -. Si no queréis largaros, venid. Estúpidas. Venid, sí. Tengo que probar vuestra sangre – les tendió un puñal con sus pequeñas, arrugadas y sucias manos mientras sonreía -.

Melara se puso pálida como un muerto, pero Cersei no. << Una leona no tiene miedo ni de las ovejas ni de una simple rana vieja y fea>>. Miró el puñal fijamente y durante un segundo tuvo dudas pero, sin embargo, cogió el puñal que le tendió Maggy, y se pasó la hoja de hierro mellado por la yema del pulgar. << Sólo es un poco de sangre. Más sangraron mis antepasados por defender Roca Casterly de los Targaryen>>. Luego  agarró con fuerza la mano de Melara y le hizo lo mismo.






En la penumbra verdosa de la carpa, la sangre parecía más negra que roja. La boca desdentada de Maggy tembló al verla.

-      -   Ven –susurró mostrando los pocos dientes que le quedaban, como si sonriera abiertamente, como si supiera algo que las demás no sabían-, trae aquí.

Cersei se acercó a ella y le tendió la mano.  La vieja sorbió la sangre con unas encías rotas y pequeñas como las de un recién nacido. Notó que la boca de la bruja era fría y desagradable, y notó que los ascos le subían a la garganta. <<Aguanta, Cersei. Si tengo que aguantar esto para saber que me casaré con Rhaegar y seré la reina más bella de toda la historia de Poniente, aguantaré. Soy una Lannister y nosotros siempre pagamos nuestras deudas sea como sea>>.
-   -  Tres preguntas puedes hacer –dijo la vieja después de beber-. No te van a gustar mis respuestas. Haz las preguntas y lárgate.
-       -   ¿Cuándo me casaré con el príncipe? –preguntó.
-      -  Nunca. Te casarás con el rey.

Bajo los rizos dorados, el rostro de la niña se frunció en un gesto de desconcierto, duda, sin entender que le decía la mujer. << ¿Cómo que no me casaré con el príncipe? ¿Me casaré con Rhaegar cuando Aerys II esté muerto y sea ya rey? Pero seré reina y podré mandar sobre todos. Y padre por fin estará orgulloso de haber tenido una hija>>.

-      -   Pero seré reina, ¿verdad? –preguntó la pequeña con tono dubitativo.
-    -  Sí.- Los ojos amarillos de Maggy tenían un brillo malévolo-. Reina serás hasta que llegue otra más joven y bella para derrocarte y apoderarse de todo lo que te es querido.

La ira relampagueó en el rostro de la niña y se quedó paralizada unos instantes. << ¿Otra más bella que yo? No ha habido, hay o habrá reina más bella que yo. Esta bruja miente…pero… ¿y si dice la verdad? Si viene otra a quitarme mi reino y todo lo que me es querido, ¿incluso Jaime? No. Jaime la matará. Jaime jamás permitirá que me hagan daño. Ni yo. Antes…>>.

-       -  Si lo intenta, le diré a mi hermano que la mate. –dijo con total seguridad, volviendo a alzar la cabeza y asomando una sonrisa por sus labios-. ¿El rey y yo tendremos hijos? -preguntó.
-     -    Oh, sí. Él, dieciséis; tú, tres.

Aquello no tenía lógica. El corte del pulgar le dolía; la sangre goteaba en la alfombra.
<<¿¡Qué!?¿Cómo es posible? Él no puede tener más hijos que yo. ¿Cómo él puede tener más y yo sólo ser la madre de tres de ellos? Debo preguntarle, pero he terminado las preguntas.>>,pensó frunciendo el ceño sin entender muy bien que le quería decir, aunque su cabeza empezaba a vislumbrar algo.<< No puede ser…>>.

Sin embargo, la anciana no había terminado aún.
-       -  De oro serán sus coronas y de oro sus mortajas –le dijo-.Y cuando las lágrimas te ahoguen, el valonqar te rodeará el cuello blanco con las manos y te arrebatará la vida.
-       -  ¿Qué es un valonqar?¿Una especie de monstruo? –A la niña de pelo dorado no le habían gustado la profecía y empezaba a sentir rabia, furia e incluso, aunque no lo quisiera aceptar, miedo-. Eres una mentirosa, una rana con verrugas, una vieja maloliente, no me creo ni una palabra.  Le diré a mi padre que venga a por ti y te castigue por esto. No te puedes meter con un Lannister y salir airoso. Pregúntale a la Casa Reyne. Nosotros siempre pagamos nuestras deudas –se giró hacía la pecosa - . Vámonos, Melara. No vale la pena escucharla.
-       -  A mí también me tocan tres preguntas –insistió su amiga. Cersei la agarró por el brazo, pero ella se liberó y se volvió hacia la vieja-. ¿Me casaré con Jaime? –preguntó de sopetón.

<<Será imbécil. Jaime no sabe ni que existes y preferiría estar con el monstruo enano que contigo. Hasta yo preferiría estar con el engendro de Tyrion que contigo. Jaime sólo está interesado en una persona…y no eres tú, estúpida>>.

-       -  Ni con Jaime ni con nadie –replicó Maggy -. Los gusanos devorarán tu virginidad. Tu muerte está aquí esta noche, niña. ¿No la hueles? Está muy cerca.
-      -   La única que huele aquí eres tú –dijo Cersei fuera de sí-.

La Lannister miró la mesa que tenía a su lado y cogió un tarro sucio y lleno de algo que debía ser una pócima espesa y se la tiró a la anciana a los ojos.
Maggy la Rana empezó a gritar en un idioma extraño, que la hija de Lord Tywin no sabía si era braavosi, alto valyrio, dothraki,… pero le daba igual, porque lo único que quería era irse. Entonces, salió corriendo hacía el bosque y la oscuridad absoluta, con Melara detrás.

<< Seguro que esa bruja nos ha maldecido. Seguro. ¿Y cómo puede Rhaegar tener más hijos que yo? ¿Y quién es esa estúpida más joven y bella que yo? ¿Alguien que me arrebatará todo? No puedo permitirlo, no puedo. ¿Y mis hijos morirán antes que yo? ¿Los tres serán reyes? ¿Y qué es eso del varon…balon… valonqar o cómo se diga? No puede ser, no puede ser…>>. Iba pensando Cersei, intentando evitar que las lágrimas asomaran por sus ojos

Corrió hasta que ya casi no podía respirar y se paró de repente. Detrás llegó Melara resoplando y con lágrimas en los ojos.

-       -  ¡Cersei, Cersei! ¡Dime que esa bruja es una mentirosa! ¡No puede ser que no me case con Jaime! ¡Lo adoro y quiero ser su esposa! Y…y… ha dicho que hoy moriré. Pero, eso es imposible. Estoy aquí contigo. Yo no puedo morir sin mi Jaime –empezó a gritar Melara fuera de sí, con terror en sus ojos-. Y…y…
-      - ¡Cállate, Melara! – gritó Cersei y lanzó su mano derecha a la mejilla de la otra, abofeteándola con fuerza-. ¡Calla! ¿Quieres que nos oigan? Deja de lloriquear como una niña pequeña. Esa bruja es una mentirosa, ni debe ser ni bruja. Y todo lo que ha dicho son estupideces. Mañana le diré a mi padre que la castigue – continuó diciendo, ahora intentando controlar los nervios.
-       -  Pero…pero…¿has oído lo que nos ha dicho? Dice que serás reina, pero otra te lo quitará todo, que tendrás menos hijos que tu esposo, que…que…tus hijos no sé que de mortajas doradas y muerte…y eso de tu hermano pequeño…

Cersei se quedó parada un instante sin entender lo que le acababa de decir.

-       -  ¿Qué tiene que ver el engendro en esto? La bruja no lo nombró, ya tengo suficiente con verlo todos los días y que él esté vivo y mi madre no – dijo la joven rubia enfadada -.
-       -  ¿No lo sabes, Cersei? Valonqar significa hermano pequeño. Y tu hermano pequeño es Tyrion. E incluso Jaime también lo es –dijo Melara sorprendida de que Cersei no lo supiera-.
-       -  ¡Jaime jamás me haría daño! Jaime es mi mellizo y no me haría daño nunca

<< Pero queda ese puto engendro enano. Ese que mató a madre. Ese si sería capaz de matarme si no fuera un deforme. Pero crecerá y se hará mayor y entonces…>>; <<¿pero cómo? >>; << Jaime no permitiría que me hiciera daño, me protegería y lo mataría>>; << Jaime adora al monstruo, pero me adora más a mi>>; << haré que haga lo que padre debió hacer al asesino ese>>…

Cersei, Cersei, Cersei  empezó a oír a lo lejos  mientras estaba pensando en todo ello, hasta que se dio cuenta que Melara la estaba zarandeando del brazo,  con una gran sonrisa en los labios.

-       -  Cersei, mira allí – señaló detrás de su amiga-. Mira, ese debe ser el pozo de los deseos. Dicen que todo lo que pides, te lo cumple. Seguro que si pedimos nuestros deseos, nos los cumple y quita la maldición de la bruja. Vamos – dijo, cogiendo a la Lannister del brazo y llevándola allí-.

Cersei puso los ojos en blanco un instante. << ¿Pozo de los deseos? ¡Será idiota! Los pozos son pozos y sólo hay agua>>. Cuando llegaron a él, Melara quitó la madera que tapaba el pozo,  y se asomó a él, poniéndose de puntillas, y empezó a decir:

-       -  Querido pozo, por favor, cásame con mi amado Jaime Lannister. Quiero ser su esposa, la madre de sus hijos, que me haga mujer, que me ame por encima de cualquier mujer habida y por haber. Quiero que todos los días me dé un beso, que esté siempre conmigo, que no mire a otra mujer. Deseo ser la Señora de Roca Casterly. Por favor, haz que la maldición de Maggy la Rana no se cumpla y que tenga muchos hijos rubios y de ojos esmeralda recorriendo Lannisport…

Cersei escuchaba detrás, poniendo cada vez cara de más enfado. << Pero está… ¿casarse con Jaime? ¿Tener hijos de Jaime? ¿Ser la señora de Roca Casterly? ¡Yo soy la Señora de Roca Casterly!; ¡Jaime es mío y yo seré su único amor! Y la única que tendrá hijos suyos seré yo, si el príncipe Rhaegar no me los hace. Y con quién estará siempre será conmigo. Ni contigo ni con el enano. Sólo conmigo >>.  Empezaba a notar como la sangre se le calentaba y la rabia y los nervios se apoderaban de ella, nublándole la vista. Cuando de repente se dio cuenta de algo muy importante.

<< Ella ha escuchado mi maldición, y sabe que el engendro de Tyrion intentará matarme. ¿Y si se lo cuenta todo a alguien? Melara es una bocazas ¿Y si explica todo lo pasado esta noche? Si padre se entera que he ido dónde la bruja, me castigará severamente. ¿Y si Jaime se entera? Jaime se burlará y hasta el odioso feto deforme de Tyrion se reirá. Y eso no lo pienso permitir. ¿Pero qué puedo hacer? Yo no…>>.

Se alejó unos pasos de ella, dubitativa, pero entonces…

-       -  Pozo de los deseos, quiero que Jaime sea mío y yo suyo. Qué sólo tenga ojos para mí. Sólo mío para siempre. – dijo Melara-.

Entonces Cersei se lanzó contra ella, llena de furia, sin ser consciente en ese momento de lo que estaba haciendo, como si no estuviera viviéndolo, hasta que algo pesado cayó duramente contra el pozo seco. Se hizo el silencio y la joven Lannister se asomó a mirar al pozo. Cogió la madera que estaba en el suelo y antes de tapar el pozo dijo cuatro palabras.


-       -  Jaime es sólo mío.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    (Esta imagen tiene que ver con la última frase, en el sentido de que es como el momento  en que Horatio Caine dice una mega frase lapidaria, se pone las gafas de sol y entra el opening de CSI Miami. Imagen vía: CerseiLioness... ( y sí, le pispo las imágenes, pero me deja hacerlo. Con el vino, no....)
   


k   


    Espero que no os haya sido mega aburrido ni os dé ganas de potar.


                                                      Próximo episodio: TYWIN