TYWIN
Lord
Tywin Lannister, Señor de Roca Casterly y Mano del Rey Aerys II, se encontraba
dirimiendo asuntos del castillo con su castellano, sus consejeros, el maestre y
el capitán de su guardia, Ser Ilyn Payne, en sus aposentos, antes de estudiar
los informes y correos llegados desde Desembarco.
-
Entonces si
ajustamos los gastos, tendremos suministros para poder subsistir al menos tres
años más de invierno
-
Sí, Lord Tywin –
respondió uno de sus consejeros -. Este invierno ya lleva ocho años y aún no
han mandado ningún cuervo anunciando el fin del invierno.
-
Recemos a los
dioses por su próximo fin, ellos nos escucharan – respondió el maestre -.
-
Sí, recemos –
contestó Tywin, <<y esperemos que
nos oigan pronto y nos protejan a todos>> -.¿Queda algún asunto más
que revisar?
-
No, Lord Tywin.
Por hoy está todo solucionado.
-
De acuerdo.
Entonces queda por finalizada la reunión. Yo ahora me ocuparé de los asuntos de
Desembarco. Podéis marchar.
-
Sí, Lord Tywin –
dijeron todos y le hicieron una reverencia. Luego se dieron la vuelta y
empezaron a salir, hasta que el último cerró la puerta -.
El
Señor de Roca Casterly se sentó en su butaca y empezó a abrir los mensajes
recibidos está mañana. Eran de Aerys, hablándole como iban las cuentas del
reino y que quería visitar Roca Casterly cuando acabará el invierno, y le sugería
que podría hacerse un torneo en honor a su visita.
Tywin
suspiró, <<¿un torneo? Pero si aún
estamos en invierno y no sabemos cuando acabará este. Además sería un gasto
inmenso que tendré que sacar de algún modo sin que nadie pierda demasiado. Al
menos hasta que llegue la primavera y los campos fructifiquen>>. Siguió
leyendo los mensajes y frunció el ceño al ver que en todos ellos Aerys
preguntaba por Joanna y su embarazo. <<Maldita
sea. Sigue pensando en ella incluso después de…>>; <<pero ella está
conmigo y yo la protegeré de todos los que quieran hacerle daño, incluso de ti,
Aerys Targaryen>>; <<Pero no pudiste…- le respondió su
conciencia->>.
Se pasó la mano por la frente y el pelo dorado
típico de la Casa Lannister.
Se levantó de la butaca cansado y miró a través de la ventana como su esposa
caminaba por el jardín con sus doncellas y sus hijos hacían sus tareas de
espada y costura. <<Joanna cada día
está más bella, y pronto me dará otro hermoso hijo, digno de la Casa Lannister, como Jaime y
Cersei>>. Dejó de mirar por la ventana y volvió a sentarse para
continuar leyendo los mensajes, pero sólo veía a su esposa. <<Joanna es dulce, es fuerte, tiene el
carácter de un verdadero Lannister, y es lo que realmente me gusta de
ella>>.
Decidió
que era mejor descansar para poder despejar la cabeza y continuar los asuntos
de estado más tarde. Sólo quería ver a su esposa y tocar su abultado vientre.
Salió de los aposentos y se dirigió a los jardines con una sonrisa en sus
labios. Cuando estaba a punto de llegar, oyó un grito aterrador.
-
¡Tywin!¡Tywin!
-
¿Joanna? – volvió
a oír otro grito y se dirigió corriendo a la entrada -.
Allí
vio a su esposa de rodillas en el suelo con una de sus doncellas que corría
hacia él.
-
Lord Tywin, Lady Joanna está… - iba a decirle la doncella pero él paso
de largo, dirigiéndose a su esposa -.
-
¡Joanna!¡Joanna! – se arrodilló a su lado y vio el charco que había a
sus pies -. ¿Estás de parto?
-
Sí, Tywin. El
niño quiere salir ya.
-
¡Id a llamar al
maestre ahora mismo! ¡Corred ya! Llevadlo a mis aposentos – gritó Tywin fuera
de sí -. ¡ID AHORA MISMO! Si le pasa algo a mi esposa os mataré con mis propias
manos.
Las
doncellas corrieron a buscar al maestre, mientras Tywin cogía en brazos a su
esposa.
-
Tywin, creo que
hay algo que va mal.
-
Tranquila Joanna,
todo irá bien. Será como con Jaime y Cersei. Yo estaré a tu lado. No te pasará
nada – respondió Tywin para tranquilizarla, <<dioses,
protegedla a ella y al niño>>, miró hacia el jardín y vio que sus
hijos miraban hacia dónde estaban ellos y se iban acercando.
Se
dio la vuelta y vio que tenía a su lado a Ser Ilyn Payne.
-
No dejes que mis
hijos la vean así
Ser
Ilyn asintió con la cabeza, al no tener lengua y Tywin se marchó dando grandes
zancadas cargando a Joanna.
-
No te pasará
nada, cariño. Los dioses no permitirán que te suceda nada. Te lo juro.
Y
empezó a subir los escalones hasta llegar a los aposentos. Abrió enseguida la
puerta y depositó a su esposa sobre la cama. Rápidamente entró el maestre y
doncellas.
-
Traed agua hirviendo
y mantas – dijo a las doncellas y se dirigió a Lord Tywin -. Lord Tywin, sería
mejor...
-
¿Quéreis que
salga de mis aposentos y no este junto a mi esposa? – dijo Tywin, frunciendo el
ceño y mirando fijamente al maestre apretando con fuerza los dientes.
-
No…no…mi señor
–respondió el maestre asustado.
-
Perfecto. Porque
me voy a quedar con mi esposa hasta que nazca el niño.
Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy que la cosa se pone difícil. Pobre familia. Sigo.
ResponderEliminarropadeletras.
Sí, se pone muy chunga XD
Eliminar