lunes, 19 de agosto de 2013

EL VIAJE DE ARYA - Capítulo 2: Nadie

CAPÍTULO 2:  Nadie

<<Nymeria>>

Cuando abrió los ojos, vio un techo de madera. <<¿Dónde estoy?>>. Su último recuerda era ella cayendo al mar. Miró el lugar y observó que había alguien sentado en un taburete al lado de la puerta.
-          ¿Denyo?
-                  -  Hola, Salina – le respondió el chico con una sonrisa.
-                  -  ¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado? ¿Y la tormenta?
-           -  Estás en tu camarote, Salina. Cuando estábamos a punto de caer por la borda, mi padre consiguió agarrarte y subirnos. La tormenta amainó y mi padre pudo sacarnos de las corrientes. Llevas en cama cuatro días.
-                 -  ¿Y el palo que se rompió?
-            -  Los marinos de mi padre lo han arreglado y estamos arreglando todos los desperfectos de La Hija del Titán de Braavos. Mañana llegaremos al Arsenal de Braavos y verás al Titán.
-                -  ¿Mañana? – preguntó ella sorprendida.
-                -  Sí, mañana llegaremos.
-                -   Bien –sonríe tímidamente-. Voy a levantarme. Debo subir a cubierta y ayudaros.
-                -  No hace falta Salina. Debes descansar.
-                -  No quiero descansar más. Quiero ayudar y necesito mover mis piernas.
-                -  Si es para desentumecer las rodillas,  puedes levantarte – dijo él riendo y después ella también río.
Se levantó y empezó a caminar con ayuda de Denyo, hasta que sus piernas se acomodaron al movimiento. Subieron a cubierta e hicieron pequeños trabajos durante todo el día. A la noche, cenaron todos  juntos carpas con patatas hervidas, guisantes y una salsa muy extraña de color rosa y que Arya no probó. A la joven norteña le gustó la carpa con patatas y cuando acabó, fue a proa a ver si conseguía ver ya Braavos. Estaba ansiosa y asustada por lo que le pasaría a partir de ahora. <<El hielo hiere más que las espadas>>, recordó esa lección de Syrio y decidió irse a dormir a su camarote. Llegó a este, puso a Aguja debajo del cojín y se metió en la cama, recordando a todos aquellos que les habían hecho daño a ella y a los suyos y a los que iba a matar en cuanto pudiera volver a Poniente:
-               - Ser Gregor, Dunsen, Raff el Dulce, Ser Ilyn, Ser Meryn, la reina Cersei.
Y repitiéndolo, se quedó dormida. Soñó con el Perro y ella en los Gemelos, en la boda de su tío Edmure y cómo Sandor Clegane la golpeó para sacarla de allí. También soñó que era una loba e iba de caza con su manada, el lobo negro, el blanco y el gris.
En la mitad de la noche, se despertó sudando y decidió levantarse e ir a cubierta para tomar el aire. Se ató a Aguja a su cadera y se levantó de su cama, subió las escaleras y salió a la noche. Se acercó a la borda derecha y empezó a respirar hondo. Estaba así, cuando oyó un ruido. Se giró pero no vio nada raro. Volvió a mirar el mar y de repente notó que algo le presionaba el brazo y la giraba rápidamente.
-                   - Hola niña. ¿Qué haces aquí tú sola?
-                  - Yo… he salido a tomar el aire.
-                  -  Por qué no vienes a mi camarote y te doy algo de aire.
-                  - Yo… debo irme a mi camarote – intentaba soltarse de su brazo pero no pudo.
-                  -  Quieta, niña. Sólo quiero jugar contigo un rato – dijo con una risita de rata.
-                - Yo no quiero jugar contigo – con su mano izquierda intenta desenvainar a Aguja, pero el hombre la agarra antes de la muñeca y se la retuerce.
-            -   Así que querías sacar tu palo y clavármelo ¿eh, niñita? , pues te jodes, y después de que te joda por delante y por detrás, te meteré tu palo por el culo – mientras decía eso fue retorciendo más la muñeca de la Chica Loba -.
-                  - ¡Ay!
-              -  Grita lo que quieras puta niña, pero está noche dejarás de serlo – se le acercó y cuando se iba a dar la vuelta para llevársela…
Arya oyó que algo se rompía y el hombre caía al suelo retorciéndose de doloe.
-                   -  ¡Denyo! – dijo ella con alivio al ver a su amigo con un remo roto.
-                   -  ¿Estás bien?
-                   - Sí, muchas gracias. Hay que avisar a tú padre.
-                   - Vamos.
Se dieron la vuelta y cuando la Joven Stark comenzaba irse, algo la tiró al suelo. Era el marino, que la tenía agarrada por el tobillo.
-                  - ¡Tú no te vas, maldita zorra! – intentó ponerse encima de ella, pero la joven chica se retorcía y le pegaba patadas.
Denyo se tiró encima de él y empezaron a luchar. Arya consiguió soltarse y desenvainó a Aguja aún en el suelo. El tripulante golpeó a Denyo en el estómago, hasta tirarlo al suelo y doblarlo de dolor. Se giró hacia ella, con una mirada turbadora, como de loco.
-                   -  ¡Guarda el puto palo o te arranco la cabeza y la clavo en el  palo!
Se abalanzó hacia ella y en el momento en que iba a ponerse encima de ella, está movió la mano de la espada, rápida como la gata sin oreja de Desembarco, y se la clavó en el estómago. <<¡Ahora!>>.
-                   -  Jodida niña – se quejó el hombre de rodillas en el suelo.
La Danzarina del Agua sacó la espada del marino. Este intentó levantarse, pero la niña dijo:
-                  -   Valar Morghulis – y le clavó la espada en el cuello, hasta sacar la punta por la nuca. La sacó y él cayó de cara al suelo.
Denyo se levantó y se acercó a ellos.
-                   -  ¿Está muerto? – preguntó él.
-                   -  Sí, lo he matado. ¿Y ahora qué hacemos?
-                 -   Podemos decírselo a mi padre, pero no sé qué puede hacerte él o los otros tripulantes – pensó durante un momento-. Debemos tirarlo por la borda, es lo mejor que podemos hacer y también hay que tirar el remo roto. No debe parecer que ha habido una pelea aquí.
-                  -  De acuerdo, Denyo – dijo ella aceptando la idea de su amigo como la mejor.
Arya lo cogió por los brazos y Denyo por las piernas y lo llevaron a la borda, dónde el chico  lo cogió por los brazos y lo apoyó encima de está y cogiéndolo por las rodillas, lo acabó de tirar al mar. Cuando lo lanzaron, ella preguntó:
-                 -  Denyo, ¿por qué me has ayudado?
-           - Tú arriesgaste tu vida por salvarme durante la tormenta. Si no lo hubieras hecho, habría muerto. Ahora estamos en paz y me gusta mucho estar contigo. Vamos, debes volver a tu camarote.
Arya asintió y ambos fueron a sus camarotes. A la mañana siguiente, cuando subió a cubierta, todo estaba calmado, incluso se respiraba felicidad por llegar a Braavos. El capitán le preguntó si había visto a uno de los remeros, pero ella le dijo que no y  esté la miró raro pero se fue. El hombre desaparecido era el mismo que había matado.
Antes del mediodía, la hija de Ned Stark y el hijo del capitán estaban en proa, cuando por fin empezaron a ver Braavos, con su inmenso Titán. La chica loba jamás había visto nada tan inmenso. Tenía unos gigantescos ojos rojos, llameantes, como si estuviesen siempre ardiendo y tenía el pelo verde al viento. Casi parecía un gigante, lo más parecido que había conocido era a Hodor, pero al lado del Titán, era un bebé.
Llegaron al Arsenal de Braavos. Allí, la tripulación empezó a bajar las provisiones que traían para vender. Arya se despidió de su amigo Denyo y se dirigió al capitán.
-            -  ¿Seguro que no necesita a alguien más que pueda limpiar el barco o hacer otras tareas? No molestaré.
-            -  No, chica. No puedo llevarte. Aquí, seguro que encuentras algo. El mar no es lugar para niñas.
-            -  Pero…
-            -  No. No hay sitio para ti.
-        -  De acuerdo. Muchas gracias por salvarme en la tormenta. Valar Morghulis – dijo aceptando la situación pero enfadada.
-           -  Valar Dohaeris.
-           - ¿Qué significa?
-           -  ¿Valar Dohaeris? – la joven Stark asintió -. Significa “Todo hombre tiene que servir”.

La Chica Loba se giró y bajó por el tablón que hacía de pasarela. Empezó a caminar hacia la ciudad. Iba a vivir en un sitio extraño, sola. Volvía a ser un ratón, como en Harrenhal. Arya Stark, hija de Eddard Stark, Señor de Invernalia; también conocida como Arry, Comadreja, Nan, Perdiz y Salina, no sabía quién iba a ser ahora en ese lugar… ¿NADIE?

No hay comentarios:

Publicar un comentario